No pasó nada.
Esa fue la advertencia.
Un breve ejercicio interactivo para reconstruir un incidente evitado, mirar más allá de la última decisión y convertir el aprendizaje en cambios concretos.
Comenzar el ejercicio →El cambio de ruta
Una alerta llega a otro lugar
Un socio informa al responsable de programa de una nueva presencia armada en carreteras secundarias. La información no se transmite ni al coordinador de terreno ni al responsable local de seguridad sobre el terreno.
La ruta aprobada está bloqueada
El conductor propone una ruta alternativa que conoce.
El equipo contacta al coordinador de terreno por radio HF. La recepción es mala, pero el coordinador oye lo suficiente para responder: «Si el conductor la conoce, continúen con cuidado.»
Al considerar el cambio una desviación menor y asumir que el conductor conoce la zona, el coordinador de terreno no avisa al responsable local de seguridad sobre el terreno. No se realiza ninguna comprobación de seguridad específica para la nueva ruta.
Algo no parece normal
Pocos minutos después de entrar en la carretera secundaria, el equipo observa que casi no hay tráfico.
Un miembro del equipo propone contactar al coordinador de terreno o al responsable local de seguridad sobre el terreno para comprobar si algo ha cambiado en la zona.
Intentan establecer contacto por radio HF, pero el vehículo se encuentra en una zona sin cobertura y no se puede establecer una comunicación fiable. El equipo no dispone de un segundo medio independiente de comunicación de largo alcance y continúa por la ruta.
El equipo encuentra un puesto de control informal
Hombres armados indican al vehículo que se detenga y lo hacen salir de la carretera. El conductor se detiene, mantiene ambas manos visibles y sigue sus instrucciones.
El equipo permanece retenido y es interrogado durante 25 minutos. Un colega local con experiencia explica el propósito del desplazamiento y finalmente el grupo permite que el vehículo se marche.
El sistema de seguimiento del vehículo tampoco tiene cobertura desde ese lugar.
Nadie resulta herido.
La ausencia de daño no significa que los controles hayan funcionado. A veces, la diferencia entre un incidente evitado y un incidente grave depende simplemente de las circunstancias.
Factores en juego
Reconstruir antes de juzgar
Empiece por lo que las personas sabían, lo que esperaban y lo que intentaban conseguir. La rendición de cuentas viene después.
1. ¿Quién sabía qué — y cuándo?
Abra cada rol.
Las decisiones rara vez se toman en el vacío. Los plazos, los compromisos del programa, las expectativas del donante y la presión percibida desde la sede pueden influir en la facilidad con la que el personal cuestiona un desplazamiento o recomienda retrasarlo.
2. ¿Dónde podría haberse interrumpido la cadena?
Seleccione los puntos en los que la situación podría haber cambiado.
Si una revisión termina con «el conductor debería haber…» o «el coordinador de terreno debería haber…», corre el riesgo de centrarse únicamente en la última decisión en lugar de examinar las condiciones más amplias que la condicionaron, como el flujo de información, los procedimientos, las comunicaciones, la autoridad y la presión operativa.
3. ¿Podría alguien haber detenido el desplazamiento?
El procedimiento de desplazamientos de la organización establece claramente que cualquier miembro del equipo puede detener un desplazamiento si considera que no debería continuar.
Un miembro del personal que crea que cuestionar una decisión podría afectar su empleo, contrato, reputación o futuro profesional puede permanecer en silencio incluso cuando se siente inseguro.
Una verdadera cultura que permita hablar abiertamente significa garantizar que el personal no tenga que elegir entre ambas.
4. ¿Qué debería preguntar primero la revisión?
Comprender lo que las personas vieron, sabían, esperaban e intentaban conseguir no elimina la rendición de cuentas. Proporciona a la organización la información necesaria para aplicarla de forma justa.
¿Qué cambia antes del próximo desplazamiento?
El equipo regresó a salvo. La organización tiene ahora la oportunidad de actuar antes de que las mismas debilidades contribuyan a un incidente más grave.
La información sobre amenazas o acceso relevante para los desplazamientos sobre el terreno debe compartirse rápidamente con las personas responsables de las decisiones operativas y de seguridad.
En este caso, la alerta sobre presencia armada debería haber llegado tanto al coordinador de terreno como al responsable local de seguridad sobre el terreno.
Punto de aprendizaje: La información que permanece dentro de un programa o departamento no puede informar decisiones en otros lugares.
Una carretera bloqueada puede hacer que un cambio parezca rutinario, especialmente si el conductor conoce una alternativa. Pero cambiar la ruta también puede cambiar el riesgo.
Se debería haber consultado al responsable local de seguridad sobre el terreno antes de autorizar el cambio de ruta.
El desplazamiento modificado debería haberse contrastado con la información actual antes de que el equipo continuara.
Punto de aprendizaje: Conocer una carretera no es lo mismo que conocer sus condiciones de seguridad actuales.
El equipo disponía de radio HF, pero cuando la falta de tráfico generó preocupación se encontraba en una zona sin cobertura y no pudo establecer un contacto fiable. El sistema de seguimiento tampoco ofrecía cobertura útil.
Para desplazamientos en los que la pérdida de contacto pueda afectar significativamente las decisiones operativas o la respuesta a un incidente, el equipo debería disponer de al menos dos opciones independientes de comunicación de largo alcance.
Ejemplo: radio HF + teléfono satelital.
Un segundo sistema independiente podría haber permitido al equipo obtener información actualizada y reevaluar el desplazamiento cuando surgieron las preocupaciones. No habría garantizado un resultado diferente, pero habría dado al equipo otra opción.
Punto de aprendizaje: La redundancia de comunicaciones crea opciones cuando el sistema principal deja de funcionar.
La organización ya dispone de un procedimiento que establece que cualquier miembro del equipo puede detener un desplazamiento si considera que no debería continuar.
Esa autoridad debe existir en la práctica, no solo sobre el papel.
El personal debe poder plantear preocupaciones, cuestionar supuestos y recomendar que se detenga un desplazamiento sin temer consecuencias para su contrato, reputación o futuro profesional.
Una verdadera cultura que permita hablar abiertamente significa que nadie debería sentir que tiene que elegir entre ambas.
Una revisión debería producir acciones visibles.
Ni un solo control. Ni un solo procedimiento. Ni una sola persona.
El equipo se benefició del criterio de un colega local con experiencia, de la contención del grupo armado y, en última instancia, de las circunstancias.
El hecho de que nadie resultara herido no demuestra que el sistema funcionara.
Este material puede utilizarse para aprendizaje y formación no comerciales con atribución a Humanitarian Security. La reproducción, adaptación o uso comercial requiere autorización.
¿Qué cambiaría usted?
Las revisiones de incidentes evitados son más útiles cuando los profesionales comparan cómo responderían distintas organizaciones. ¿Qué le llama la atención de este escenario? ¿Qué cambiaría su organización antes del próximo desplazamiento?